El legado como motor de innovación

El verdadero legado de las empresas familiares no está solamente en lo que se conserva, sino en lo que se crea. Cada generación hereda la responsabilidad de emprender desde la historia.

Así, el equilibrio entre tradición e innovación es la base de los negocios familiares.

Por ejemplo, la familia Landsmanas, abrió en 1964 una carnicería y, a partir de esa base familiar, evolucionó hasta convertirse en un un conglomerado de servicios alimentarios que moviliza más de 800 toneladas de comida al día y alimenta diariamente a más de tres millones de personas.

Ese legado se construye con gobernanza flexible que dé espacio a las nuevas ideas, y una gestión que permita experimentar y aprender, pues no se protege guardándolo: se multiplica creando.