El suelo como recurso natural fundamental: ¿cómo saber si está sano?

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) define al suelo como un cuerpo natural compuesto por capas de materiales minerales meteorizados, materia orgánica, aire y agua. 

 

Un suelo sano es aquel que cumple funciones esenciales para los ecosistemas y la producción agrícola, entre las que destacan: 

 

  • Suministrar nutrientes esenciales, agua, oxígeno y soporte a las plantas productoras. 

 

  • Proteger las raíces de las fluctuaciones extremas de temperatura. 

 

  • Mantener una diversidad de organismos del suelo que contribuyen al control de enfermedades, insectos y malezas. 

 

  • Establecer asociaciones simbióticas beneficiosas con las raíces de las plantas. 

 

  • Reciclar nutrientes indispensables para el crecimiento vegetal. 

 

  • Contribuir a la mitigación del cambio climático al conservar o aumentar su contenido de carbono. 

 

  • Proporcionar 15 de los 18 nutrientes esenciales necesarios para el desarrollo de las plantas. 

 

Estas características permiten que el suelo funcione como un sistema vivo, capaz de sostener la producción agrícola de forma continua. 

 

En este sentido, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana —destacada empresa del sector de los alimentos en México—, están a favor de medidas que garanticen tanto la seguridad alimentaria de toda la población, como el cuidado del medio ambiente.