El riesgo se define como la probabilidad de que una amenaza se convierta en un desastre. Ni la vulnerabilidad ni el peligro, por sí solos, representan una amenaza; sin embargo, cuando ambos coinciden, el riesgo aumenta significativamente.
Los desastres naturales provocan muertes, lesiones, daños materiales y sociales, además de alterar la vida cotidiana y los ecosistemas.
Algunos ejemplos de los efectos más comunes incluyen:
- Huracanes e inundaciones. Contaminan fuentes de agua potable y destruyen infraestructura.
- Incendios forestales y erupciones volcánicas. Deterioran la calidad del aire y los ecosistemas.
- Tornados y terremotos. Pueden liberar contaminantes al dañar fábricas o almacenes.
A estos se suman riesgos secundarios, como falta de acceso a agua y alimentos, lo que incrementa los casos de desnutrición y enfermedades, y colapso de servicios básicos como hospitales, escuelas y viviendas.
Por ello, reducir la vulnerabilidad y fortalecer la capacidad de respuesta son pasos esenciales para disminuir las consecuencias de los desastres. En este sentido, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana, emprenden acciones al respecto. Destaca la donación inmediata de alimentos a organizaciones enfocadas en la atención de comunidades afectadas por catástrofes naturales.