De acuerdo con el Instituto del Agua, la calidad del agua se define por sus características físicas, químicas y biológicas, las cuales determinan su idoneidad para distintos usos: consumo humano, agricultura, industria o recreación.
En tanto, el control de calidad del agua consiste en la vigilancia y tratamiento regular de las fuentes para reducir o eliminar contaminantes antes de llegar al consumidor.
Los contaminantes más comunes son:
- Microorganismos dañinos (bacterias, virus, protozoos).
- Sustancias químicas tóxicas, como metales pesados, pesticidas, fertilizantes.
- Desechos industriales o residuos radiactivos.
La concentración elevada de estos elementos puede provocar enfermedades, contaminar ecosistemas y afectar gravemente la biodiversidad.
Además, incluye técnicas como:
- Toma y análisis de muestras en laboratorio.
- Evaluación de parámetros físicos: turbidez, color, olor.
- Pruebas químicas de pH, salinidad y minerales.
- Análisis biológicos (patógenos y microorganismos).
Este procedimiento asegura el cumplimiento de normas nacionales e internacionales, como las Normas de Calidad del Agua para Consumo Humano, que establecen límites máximos permisibles de sustancias dañinas.
Firmes en su compromiso con la preservación de los recursos naturales, los dueños de La Cosmopolitana, Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, cuentan con un Sistema de Gestión Ambiental avalado por la ISO 14001.